jueves, 24 de enero de 2013

Adela 1ª Parte

AUTORA: ADELA PASIVA



Todo sucedió un día, mejor dicho, empezó, y no un día, sino una noche, una templada noche de carnaval en una ciudad española. No había preparado ningún disfraz, el tiempo se le echaba encima, así que resolvió recurrir al típico vestido de mujer. Por suerte su ex novia, después de una nada amigable ruptura le había devuelto toda la ropa que este la había regalado. Tenía unas falditas y unas medias que le podrían servir gracias al fibroso y delgado cuerpo que mantenía a sus 30 años.



Se desnudo, se ducho, y se depilo el poco pelo que tenía en las piernas y el pecho. Se hecho unas gotas de perfume de su ex, se puso unos bóxer y se coloco las medias, las primeras que se ponía en su vida. El calor y el tacto de la licra le hicieron detenerse a disfrutarlo, y envidiar, como a veces hacia, la suerte de las mujeres por disfrutar de esto y otras cosas. Nunca lo había comentado, pero en las pelis porno le encantaba ver la cara de placer de las chicas al ser penetradas y dominadas por un macho, el placer de lamer un pene, y mirar a los ojos del hombre con cara traviesa mientras entre jadeos descargaban sus chorros de néctar blanco en su cara. Esa lujuria al ser bañadas entre disparos de semen, ese néctar, esa leche caliente y viril. En aisladas fantasías y en sueños eróticos había intimado con hombres jóvenes, delgados, sin apenas pelo, con algún rasgo femenino, a los que había hecho disfrutar siendo una verdadera puta y una guarra. Siendo penetrada por su ano y boca, saciando esa vitalidad y desenfreno adolescente con su cuerpo, intentando alcanzar a sentirse como una mujer, igual de deseado que una buena hembra.

Tanto se estaba excitando y disfrutando que decidió quitarse los bóxers y ponerse un tanguita negro de su ex, si iba a vestirse de mujer lo haría bien. Las medias negras le llegaban hasta 3 cuartos del muslo, dejando su culito blanco y sin pelo al aire. Una faldita granate, un sujetador con relleno, y una blusita fina terminaron el sencillo pero atractivo conjunto. Para finalizar una peluca negro cobrizo, un colgante de bisutería, un buen pintalabios y lápiz de pestañas. Se miro al espejo y le parecía increíble, era una mujer atractiva, delgadita, con mirada lasciva y decidida, con unas piernas de infarte y un culito respingón. Se excitaba al verse así, y era complicado esconder el bulto que le palpitaba en la entrepierna...
-Menudo clítoris XXL que tengo...jeje - pensó -16 cm son mucho clítoris pero escasa polla.

Lastima de pintauñas que no le daba tiempo a darse. Pero aun le faltaba un detalle, los zapatos. Intento ponerse unos de tacón, pero su ex tenía un numero menos, y eso añadido a la inexperiencia de andar con tacones, le obligo a renunciar a ellos, y conformarse con unos viejos zapato con tacón bajo.

Dispuesto a encontrarse con sus amigos en el bar se siempre, salió a la calle con un bolso rojo, también de su ex. El aire fresco de la noche le entraba por debajo de la falda y le acariciaba los muslos, tan poco acostumbrados a este placer que se sentía en el cielo a cada paso, adentrándose en el papel de mujer fatal.
Al cruzar un parque cercano pero siempre solitario por las noches, en el barrio del extrarradio donde vivía, solo vio a un grupo de chavales jóvenes, de entre 15 y 16 años que estaban de botellón. Al acercarse a unos 10 metros, los cuatro chicos se le quedaron mirando, y uno de ellos se dirigió a él

-Hola guapa, ¿quieres una birrita y hacernos compañía un rato?

Se quedo parado, pensando si se habían fijado en que era un tío, o de verdad creían que era una tía, y además una tía buena. Le subieron los calores por la situación, era increíble les resultara atractiva a esos chavales aunque fuera a 10 metros. Finalmente, con toda la caradura y calentura del mundo se acercó a ellos, contoneándose como imaginaba que les encantaría a los chavales, es decir como una guarra cachonda, y cuando estuvo junto a ellos les dijo con voz lo mas femenina posible.

-Si aun estáis dispuestos a invitarme estaría encantada de tomar una cerveza, y refrescarme, tengo la boca seca... muy seca
Los jóvenes, viendo que era un tío disfrazado se miraron unos a otros, y el que había hablado antes, al parecer el líder del grupo, termino por responder
-Claro, siéntate y toma una. Cómo te llamas, guapa - pregunto remarcando con retintín la palabra 'guapa'
-Podéis llamarme Adela, si queréis, gracias por la cerveza- y tomo un largo trago de la litrosa- sois muy amables, unos verdaderos encantos. ¿Como os llamáis vosotros?
Se fueron presentando uno a uno. El de la voz cantante era José, un chico delgado, moreno, de unos 180 cm de altura, con una radiante sonrisa, y bien formado. Le acompañaba Miguel, un chico pelirrojo, algo más bajo, pero mas atlético. David era un castaño de la misma altura de José, de unos 90 kg y mirada tímida. Para terminar se presento Sergio, con un pelo pajizo, a media melena, unos ojos verdes, fibroso, y el que más miradas le dedicaba a las piernas y el culo de 'Adela' de los cuatro.

Ellos estaban sentados en un banco del parque, y Adela se sentó entre José y Sergio, quien le pregunto qué cuantos años tenía.

-Tengo 30 años, creo que casi podría ser vuestra madre.
-Es una pena que al ser un tío, no puedas ser nuestra madre ni otra cosa...- dijo Sergio riéndose y mirando a sus amigos en busca de aprobación por la indirecta.
-Si, pero estamos en Carnaval, y hoy es el día de ser otra persona totalmente diferente a la habitual- contesto Adela, que cada vez estaba más excitado, y al que parecía que no era dueña de su boca, ya las palabras que pronunciaba eran ideadas por una lado desconocido e incontrolable de su mente.
-¿Que hacéis unos chicos como vosotros tan solos en carnaval? ¿O es que tenis que volver temprano a casa para que no os riña vuestra madre?
-Estamos calentando motores con las birras, y luego iremos en busca de una cuantas nenas, verdad José? -rió Sergio.
-Y esas nenas os terminaran de calentar el resto..jejeje -bromeo pícaramente Adela, cada vez sintiéndose mas observada por sus nuevos amigos.
-Claro, eso esperamos - respondió José, y mientras bajaba la mirada a las piernas de Adela, terminó- y que luego no nos vayamos con el calentón a casa.
-Lo de calentarse, con vuestra edad es normal que os suceda constante y rápidamente, que me vais a contar a mi - decía Adela mientras se desabrochaba un botón de la blusa- Y lo de dejaros con el calentón, bueno a todos nos ha pasado, y de mayores se arrepentirán de lo que dejaron de disfrutar de jóvenes.

Adela terminó la litrona, y entre la cerveza y el morbo que sentía flirteando con esos jóvenes tan atractivos, sintiéndose cada vez más deseada, capaz de poner cachondos a esos chavales tan ávidos de sexo, aprovecho para levantarse y andar contoneándose, moviendo el trasero descaradamente ante sus ojos, hasta una papelera cercana. Justo antes de llegar se dejo caer el bolso, y sin doblar las piernas se agacho a recogerlo lentamente, sintiendo como la falda se apretaba contra sus nalgas que debían lucir impresionantes ante las miradas de sus nuevos amigos.
Al volver vio a los cuatro observarla fijamente, noto ya bultos en las entrepiernas de los cuatro y a Sergio acariciándose sin mucho disimulo lo que sin duda era su pene bajo los pantalones.
-Desde luego pareces una pedazo de mujer de espaldas- le dijo Sergio sin dejar de acariciarse.
-Gracias- sonrió Adela, con el pulso supe acelerado, y sintiendo como la situación se le iba de las manos, y deseando en el fondo que así continuara.

-Podrías darte la vuelta otra vez- pidió Sergio.
-Claro encanto.

Y así lo hizo agachándose de nuevo hacia adelante un poco y mirando de soslayo a Sergio. Este se levanto y diciéndole lo precioso que tenía el culo, que no podía resistirse e iba a tocárselo. La mano toco la falda de Adela, y palpo con algo de vergüenza una dura nalga, mientras sus amigos y Adela aguantaban la respiración ante la situación.

-Desde luego que pedazo de culo tienes cabronazo- rio Sergio mientras se daba la vuelta y con la mirada pedía permiso a sus amigos para continuar, o eso supuso Adela.
Serio levanto la falda y dejo al descubierto los muslos depilados y sus nalgas desnudas con el tanga negro que llevaba. Sergio resoplo de asombro y placer, y con la otra mano se saco la polla, y empezó a meneársela. Era una polla gruesa y muy grande, de unos 24 cm calculo Adela, que solo tenía 16 cm. Estaba casi erecta del todo y Adela envidio ese pollon, y se sintió como una perra en celo, y toda una puta por haber sido capaz de causar esa erección.
Mientras Sergio acariciaba las nalgas y muslos de Adela incrementaba el ritmo de la paja, mientras resoplaba y repetía lo hermoso que era ese culo, y lo caliente que estaba.

Adela, se agacho más para poner su culo mas en pompa mientras miraba bajo las piernas la polla de Sergio. Este se termino de bajar los pantalones, y diciendo que "lo siento, macho, pero estoy supercachondo", colocó la polla entre las nalgas de Adela, las apretó con sus manos y empezó a restregarla como si estuviera follandose el culo.
Mientras los tres amigos se habían desenvainado sus hermosas pollas y se las acariciaban ante el espectáculo.
Adela, dispuesta ya a todo con tal de sentirse deseada y amada, se enderezo, y se puso de rodillas ante Sergio, le cogió la polla entre sus manos, y la sientio, por primera vez una polla de otro tío entre sus manos. Estaba muy caliente, y dura, y palpitaba con la excitación. Empezó a masajearla despacio, descubriendo su suave glande mientras acariciaba unos testículos sin apenas pelo. Unos huevos que seguro que hervían llenos de leche caliente.

Los otros tres se aproximaron a Adela y la rodearon con sus pollas en la mano, invitándola a seguir con lo que había iniciado. Adela dudo un momento, los miro a los 4 desde su posición más baja, y vio en sus ojos el deseo de que esa mujer, esa belleza, esa guarra, que hasta hace menos de dos horas era un hombre normal, les diera placer con su cuerpazo. Sin mediar ninguna palabra engullo la polla de Sergio de un golpe , mientras Sergio exclamaba "Ufff, ahhhhh, siii, joder, venga, que lo estas deseando soputa".

La polla de Sergio, con sus dimensiones le llenaba la boca, intentaba metérsela todo lo que podía pero eso iba a hacer que se atragantase, empezó a chuparla pero, solo un tercio. Sergio le agarro la cabeza y con la pelvis la forzó a tragársela hasta la mitad al menos. Automáticamente Adela empezó a salivar sin control y regueros de saliva le salían de las comisuras de los labios mientras intentaba tragar aire para respirar, pero la polla de Sergio le alcanzaba la garganta casi y no la dejaba.

-Suéltala Serio, que la ahogas- le dijo José, mientras le obligaba a separarse. Adela cayó con los codos sobre el suelo, jadeando y escupiendo saliva mientras intentaba recuperar el aliento. Sergio, con la polla embadurnada de saliva se dirigió a la espalda de Adela. Le subió la falda y empezó a besarle las nalgas.
José se puso delante con su polla de unos 20 cm y algo más estrecha que la de Sergio, pero también un buen ejemplar.
-Si quieres ayudarme, estoy caliente, y tranquila que no pasara nada que no quieras.- La tranquilizo José.
Adela cogió su polla con delicadeza y empezó a besarle el glande, acariciándole los testículos, mientras la erección de José terminaba de completarse. Empezó a lamerla desde la base hasta la punta mirando la cara de placer del atractivo chaval. Esto la ponía como una moto. Su propia polla estaba a tope y se había salido del escaso sitio que le proporcionaba el tanga, con lo que ahora estaba al aire.

Sergio empezó a pasarle el dedo ensalivado por el agujero del ano. La verdad es que era placentero, y Adela sabia donde quería acabar el chaval, y eso le daba miedo, pero no dijo nada porque por otra parte lo deseaba.. ser poseída por esos chavales llenos de vitalidad, darles el placer que ansiaban, satisfacer sus instintos animales, ser la guarra más deseada.
La mamada a José le estaba encantando, José se dejaba hacer, y la polla entraba y salía con rapidez de la boca de Adela, mientras su lengua jugaba con el glande cada vez que se encontraban.
José bufaba de placer, mientras Sergio ya había conseguido meter un dedo entero en el culo de Adela sin que esta sufriera ningún daño.
Adela paro la mamada, y se volvió a Sergio. -Oye guapo, soy virgen, así que espero que comprendas que un pollon como el tuyo podría ser demasiado, prefiero empezar con algo más normal. Así que quizás David, podría estrenarme, ¿que te parece?

Todos miraron a David, que tenía en su mano su polla de unos 17 cm totalmente erecta. Este se quedo inmóvil sin saber que decir. -Yo? bueno...no se...

Adela le sonrió suavemente, gateo hasta él y sin dejar de mirarle a los ojos le agarro del culo con las dos manos y se lo atrajo hasta que su polla entro en la cálida boca de Adela que se le empezó a chupar suavemente, lamiendo la punta dentro de su boca. Tras un minuto, se la saco, y le dijo -¿Quieres follarme, machote? ¿Quieres petarme el culito? Lo tengo virgen para ti, y quiero sentir una polla taladrándome las entrañas ya.
Se giro dejando su culazo en pompa, se veía espectacular, con la falda levantada, el tanga apartado, y las medias negras en esas preciosas y duras piernas depiladas. Davis solo acertó a decir algo así como -Joder, que pedazo de culo, puta de mierda, te lo voy a reventar cabrona, joder, joder, caguen la puta.
Y sin más dirigió la polla al ano, y de una embestido intento abrirlo. El dolor que sintió Adela fue indescriptible. Un grito terrible salió por su boca mientras le atravesaba el cuerpo un dolor que la dejo inmóvil, solio podía sentir ese dolor intenso, salvaje, cruel, no había nada más en su cabeza, en su mente, más que dolor, y pensamiento de que le sacaran eso del culo. Ese dolor le hizo contraer el ano, y la polla de David tuvo que salir.
Los cuatro se quedaron mirándose mientras Adela tirada en el suelo medio sollozaba de dolor. Tras unos segundos, empezó a suavizarse el dolor y Adela les pidió disculpas a los chavales.

Estos la respondieron que no se preocupara, que era normal, que habían ido muy rápido. Empezaron a acariciarla, a besarle los muslos, a chuparle el cuello, a masajearle el relleno de los pechos, y a llamarla, guapa, preciosa zorrita, cachonda, y otras gracias para que se sintiera mejor. David, que se había quedado con las ganas de estrenar el culo empezó a chuparle el ano directamente con la lengua, lo que hace que Adela se estremezca con esa novedosa sensación. Poco a poco va metiéndole un dedito en el culo, mientras sus amigos ayudan a relajar a Adela con sus caricias. David agarra la polla a Adela y empieza a ordeñarla suavemente mientras le introduce dos dedos en el culo.
-¡Ahhh! Si, joder, que bien. Venga cabrones, seguid así, y hacedme gozar como una perra en celo, y os hare lo que queráis. mmmmm, así, cabron, ahhh, siii, ahhhh, no pares de tocarme el clítoris..jejeje
Miguel le pone su polla de 21 cm y algo más gruesa que la de David en la cara, y Adela no duda en comérsela mientras David ya lleva 3 dedos en el culo de Adela.

-Mmm, vaya culito tragón que tienes. Me parece que te vas a hartar de recibir esta noche polla de la buena, mala puta.
Finalmente David deja de pajearla, y tras un último escupitajo en el ano de Adela y embadurnarse la polla con saliva empieza a metérsela poco a poco. Los demás se levantan y observan la escena. Como Adela, tirada en el suelo con el culo en pompa y las nalgas bien abiertas esta finalmente aceptando centímetro a centímetro la polla de David, quien no deja de masajear las nalgas de esta inesperada amante.
David empieza el mete-saca suavemente mientras le pregunta a Adela si le gusta. Adela, entre dolor y placer solo gime y empieza a mover el culo al compas de la polla intentando que se termine de introducir. Adela, se pregunta qué demonios está haciendo en un parque siendo follado por un chaval de 15 años cuando solo había quedado con unos amigos para salir de carnaval, pero el placer que le produce la polla de David y la situación hacen que se olvide de todo otra vez y se sienta feliz siendo una puta perra en celo.

David acelera el ritmo en pleno frenesí, y termina golpeando las nalgas con sus huevos oyéndose los golpes rítmicamente, mientras los dos jadean. Con esos movimientos tan rápidos, la polla de Adela está golpeando sus propios abdominales a cada embestida, lo que hace que goce aun más.

-¡Ahh!¡Ahh! SI¡¡¡ Jodeme viva. Venga, más adentro cabronazo...ahhhh, quiero que me destroces el culo,,,ahhhh, me voy a correr.
-¡Y yooooo!!-grita David, mientras agarra por la cintura a Adela para metérsela de forma más bestia si es posible. Antes de correes, saca la polla, manda a Adela tumbarse, y él se pone a 4 patas con la polla sobre la cara de Adela. Esta, ciega de excitación coge con una mano la polla de David, se la lleva a la boca, y chupa con frenesí, mientras le ordeña, mientras con la otra se pajea furiosamente.
-¡¡¡AHHH!!!, Puta, zorra, me voy a correrr, ahhhh, siii!! Vamos, trágalo todo, diossss, que mamona, que hija de puta, ahhhhh.
David empieza a lanzar chorros de semen, que sorprenden a Adela por lo caliente que sale. Más de lo que esperaba, pero que recibe como néctar de los dioses, y traga, súper excitada con los gritos de placer del joven. Parte del semen escapa de su boca o salpica en su cara y peluca. A esas alturas la blusa estaba totalmente abierta dejando al aire el sujetador. Adela se corre salvajemente manchando la falda arremolinada en su cintura. Todos se quedan callados después de ese clímax. David se sienta algo avergonzado ante sus amigos y Adela se relaja mientras se limpia la cara con las manos.

-¿Te gusto, David?-pregunta José- No te preocupes, no se lo vamos a contar a nadie. Además, si esta belleza nos permite, queremos probar ese culito tragón..al menos yo..jejeje.
-Claro, cabrones, no os voy a dejar así de calentorros, ¿verdad?-les sonríe Adela.
-Pues quítate la blusa y la falda y ven al banco, guapa.
José sequita los pantalones y se sienta en el banco con la polla apuntando al cielo. Adela se quita también el tanga y se queda en sujetador con relleno y medias. Se acerca contoneándose a José, se agacha le chupa el capullo, se lo ensaliva bien, le acaricia el pecho, y se da la vuelta. José mira hipnotizado ese culazo que les ha vuelto locos, y lo dirige a su polla mientras Adela flexiona las rodillas. Con el culo ya abierto, la polla de José entra sin muchos problemas, aunque acompañados de los gemidos de dolor de Adela y los de placer de José.
-Ufff, cabrona, eres demasiado, que fuerte, ohhh, vaya culo que tienes nena.
-Es todo para ti, encanto, solo tienes que empalármelo.
José, se medio recuesta en el banco mientras acaricia la espalda de Adela que empieza a subir y bajar cada vez metiéndose mas parte de polla dentro de su ano, hasta hace 10 minutos virgen. Tras un par de minutos, Adela pide el cambio de postura, pues tiene las piernas cansadas de la postura y el subir y bajar. Ahora es Adela quien se recuesta en el banco, levanta esas largas piernas envueltas en suaves medias negras, y José se las coloca en los hombros mientras de pie apunta su glande a ese abierto culo. José ya no se anda con contemplaciones y las embestidas son profundísimas desde el principio. La polla de José es más grande y da más placer a Adela, que grita y gime pidiendo a José que se la meta más adentro, pero José ya la tiene toda metida, y esos no hacen más que excitarle, no aguantando demasiado.

- Me voy a correr, cariño, donde quieres que lo eche, joder..Rápido, di.
-Ahhh, donde quieras cabron, pero no te corras aun, quiero más.
Pero José no aguanta más y se corre dentro del ano, proporcionándole una nueva sensación a Adela. Ese liquido ardiente, sale a presión de la polla de José llenando el recto de Adela, que disfruta el momento.
- Ahí, que corrida más buena... ahhhh dios, tios, que culazo, es mejor que el de una tía.- Dice José mientras saca la polla y del ano de Adela sale un pequeño flujo de liquido blanco y viscoso.
- Para vosotros soy una tía, así que si queréis follarme, tratadme como a una mujer, o mejor, como a una puta.- rie Adela.
- Claro, damisela, espero que ahora sea mi turno de verdad- dice Sergio, quien la coge con delicadeza de una mano y la acompaña al césped. Allí Sergio se tumba en el césped Adela se pone de rodillas encima suya, de espaldas, para que la polla entra en su culo. Poco a poco, entra la mitad, pero es tan gruesa, que Adela empieza a emitir gemidos de mucho dolor. De repente Miguel sorprende todos y se lanza hacia Adela, la agarra de los hombros y la empuja hacia abajo con violencia, haciendo que su culo encaje a presión hasta la base del pollon de Sergio, quien también grita de dolor. Pero Miguel es quien más grita fuera de si por la excitación que lleva encima desde hace rato, mientras la agarra la cabeza y le mete su polla de golpe en la boca.
-Calla, puta de mierda!!! Zorra!! ¿No querías polla? Pues aquí la tienes, guarra. Cerda asquerosa, cómeme la polla y no te quejes más. Cabrona asquerosa, joder, que tengo la polla a reventar por tu culpa, cabrona hija de puta, zorra, más que zorra.

Con las dos manos Miguel tiene agarrada la nuca de Adela y se la está follando por la boca con golpes secos. Adela agita los brazos pidiendo ayuda, pero nadie se la da. Como tiene el estomago de Miguel en los ojos, no ve la reacción de José y David. Quienes se empalman de nuevo viendo esta escena, que parece una violación en toda regla. En unos segundos, Adela no tiene más remedio que intentar adaptarse a la situación y buscar aire entre pollazo y pollazo de Miguel, mientras Sergio empieza a bombearle el culo, que le arde como si tuviera una barra de hierro fundido en el. Poco a poco, el dolor mengua y da paso al placer, terminado agarrando las nalgas de Miguel mientras la continua follando por la boca. Oye como José se rie diciendo:
-Joder, que guarra, se le está poniendo la polla otra vez dura, como disfruta la muy puta. Qué maravilla de ninfómana, si tiene la polla de Sergio entera en el culo, joder, hasta le cabria hasta la de Nacho Vidal y pediría más.
Oír eso hace que se sienta más cerda, y empiece a disfrutar de verdad esta follada bestia a dos bandas.
-Ahhh, joder, que placer, es el primer culo que me follo, ahhh, que maravilla, creo que me voy a correrrrr.. ahhhh, quiero correrme en su boca de puta. Levanta ya, tía, joder, que me corro.
Adela se coloca de rodillas, mientras Sergio y Miguel dirigen sus pollas a su boca abierta, y se las agitan salvajemente. Los chorros empiezan a salir ante la atenta mirada de sus amigos, que no quieren dejar escapar detalle. Los chorrazos empiezan a saltar hasta su boca, ojos, cara y pelo, mientras los tres gimen de placer, y los cuatro tíos insultan a Adela animándola a tragarse lo que pueda.

Tras unos minutos de relax, Adela va a la fuente a lavarse un poco, mientras los cuatro chicos comentan las jugadas con una sonrisa en la boca. Su juventud hace que estén listos para otro asalto, pero Adela los sorprende al volver.
-Bueno, chavales, esto ha sido genial y no me lo esperaba, pero si queréis repetir, tendréis que tratarme como un puta de verdad, es decir, pagarme. Esto me haría sentirme puta de verdad. Cuando vuelva a casa con dinero por dar placer a unos chavales como vosotros esto me convertirá en una zorra ramera para siempre. A mi estreno os invita la guarra, pero el siguiente polvo os costara 5 euros por cabeza, precio simbólico de amiga.
-Jajaja, que hija de puta estas hecha. Claro, si eso te pone aun más a tono, 5 euros no es nada por ese pedazo de trasero que tienes, nena.
Adela se acerca a José, que ya estaba totalmente desnudo, y empieza a acariciarle ese pecho suave, firme y sin pelo, le besa suavemente el cuello, y baja lamiendo hasta sus pezones. Mientras se los chupa, sigue acariciándole la espalda, los hombros, el abdomen. En un minuto empieza a agacharse y a lamerle el ombligo mientras le acaricia los firmes muslos, sus cara interior acercándose poco a poco a los genitales. José suspira cada vez más fuerte, mostrando su erección al 100%. Empieza a masajearle suavemente la polla mientras con la otra mano se la pasa por las nalgas, y con su boca chupa y succiona los testículos cada vez más fuera de si.
-Que cuerpo y huevazos que tienes cabron!! Te voy dejar seco, quiero sacarte toda la leche que tienes aquí dentro para mí.
-Ahh,si, claro zorra. Va a ser todo para ti, mamona. Que pedazo de puta que estas hecha, ahhh, venga trágatela ya, joder, que al final me voy a correr con tanta caricia....
Adela le indico que se tumbara en la hierba, y de rodillas empezó a chupársela directamente tragándosela hasta la base, mientras acariciaba el torso del chaval, y dejaba se ojete bien abierto para el que quisiera visitarlo. Miguel se tumbo al lado de José y llevo una mano de Adela hasta su polla, para que se la masajearía a la vez. David empezó a chuparse el ojete a Adela de nuevo, mientras Sergio acariciaba la espalda de Adela y estrujaba y abría las nalgas para que David metiera bien la lengua.
-Venga, mala zorra. Te vamos a dejar para el arrastre, vas a recibir tanta polla que no vas a poder sentarte en un mes. Te vamos a dejar el ojete tan abierto que te vamos a ver el estomago a través de él.
La mamada seguía a buen ritmo, pero José aguantaba más tras haberse corrido anteriormente. David empezó a meterse la polla en su dilatado ano, mientras le daba unos azotes en esas duras nalgas. Así siguieron un buen rato entre gemidos e insultos a la guarra de Adela, cosa que les excitaba a todos aun más.
Adela dejo de chupar quejándose se dolor en la mandíbula por abrirla tanto. José, a punto de correrse le pidió el sitio a David, y tras unas 10 embestidas tremendas que sacudieron todo el cuerpo de Adela y la obligaron a clavar los codos y enterrarla cara en la hierba, empezó a correrse salvajemente sobre el culo de Adela, mientras lo golpeaba con la mano fuera de si.
-AHHHH, puta, joderrrr,ahhhhhhh, sii, agggg, joder, asiiii siii, joderrrrr. Toma mi leche, socabrona. Dios, el mejor polvo de mi vida. Argggggfff.
Adela se tumbo boca arriba y tras unos minutos para relajar la mandíbula, Miguel se puso de rodillas metiéndole la polla en su hambrienta boca. Sergio agarro las piernas de Adela y se las subió tirando hacia atrás hasta que quedo su culo bien abierto hacia arriba. José le sujeto las piernas mientras Sergio de cuclillas empezaba a introducir se tremenda verga en ese culo tan tragón. Los gemidos volvieron a sucederse, y esta vez todos aguantaron como jabatos, incluso la propia Adela a quien el dolor de la postura y la penetración, se combinaba con un inmenso placer fruto de sus jóvenes amantes.
Finalmente entre gritos de placer, Miguel se corrió dentro de la boca de Adela, quien intentaba tragarse todo lo que podía de esa cálida leche juvenil. Cuando Miguel se aparto, Sergio salió del culo y se apresuro a meterlela verga entera en la boca de la sorprendida Adela, gritándole.
-AHHH, puta de mierda, cabrona hija de puta, me corroooooo!!!! ahhhhhhh- mientras la agarraba de la nuca y le metía la polla hasta golpear los huevos con sus labios. La eyaculación comenzó y empezaron a salir ríos de leche de la nariz de Adela, que con los ojos abiertos de par en par buscaba aire para no ahogarse entre la corrida de Sergio, y su polla que le llegaba a la garganta. La cabeza de Adela se movía frenéticamente al compas de las mini embestidas de Sergio que aullaba de placer descargando toda su carga por el esófago de esta recién conocida. Finalmente Sergio salió de la boca de Adela, quien quedo tendida en la hierba intentando recuperarse, solo vestida con unas medias y el sujetador, y el cuerpo lleno de lamparones de semen, y el maquillaje corrido de toda la cara.

David se la había estado machacando salvajemente los últimos minutos y sin poder aguantar mucho mas se sentó de cuclillas sobe Adela cogió la polla erecta de esta, la junto con la suya y le indico a Adela que las pajeara, que quería correrse con ella.
Así lo hizo ella, exhausta por todo el esfuerzo, con las dos manos, mientras José se abrió las nalgas y puso su ojete sobre la cara de Adela para que se lo chupara. Nunca lo había hecho y quería saber que se sentía. En poco más de un minuto, Adela empezó a gritar corriéndose, lo que animo a David para correrse mientras miraba la cara de placer de la zorra.
-AHH, si, me corrro, ahhh, joderrrr, ostias, afffff, que gozada, ahhh, que perra que soy, ahhhh.
Con el abdomen bañado con el semen de David y el suyo propio, los chicos dejaron a Adela y fueron a la fuente a lavarse y vestirse. Adela se estaba levantando cuando regresaron los chicos, que le tiraron los 20 euros y le pidieron el número de móvil, por si otro día les daba un calentón y querían desfogarse con la mejor puta que habían conocido. Sonrieron y se fueron.
Adela se quedo unos segundo sentada en la hierba, mirando los cuatro billetes, y a los cuatro chicos que se alejaban, luego mirando su cuerpo desnudo, regado con semen adolescente, pensó en el dolor de la mandíbula y el culo, el sabor salado y la sensación pastosa y pegajosa en su boca, y finalmente... también sonrió.

2 comentarios:

  1. Adela es la putita más afortunada de la historia. Tengo la polla durísima y estoy muerto de envidia.

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    1. Gracias por el comentario, y a mi amiga Patricia por crear este blog. Besos

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